sábado, 17 de mayo de 2014

Comentario literario del Soneto XXIII de Garcilaso de la Vega

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende el corazón y lo refrena;
y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena;
coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.
Marchitará la rosa el tiempo helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

        Se trata del soneto vigésimo tercero de Garcilaso de la Vega, autor renacentista del siglo XVI, que asimila y aclimata a nuestra literatura la corriente petrarquista procedente de Italia, en lo que respecta a la temática amorosa, a los nuevos metros como el endecasílabo y el soneto, así como a la sencillez y elegancia en la expresión poética.
          El poeta anima a la amada a que aproveche su juventud y belleza, antes que la vejez la prive de ambas.
        El tema del soneto es, por tanto, la descripción de la belleza efímera de la joven amada, recreación del tópico literario del “Carpe diem” y, dentro de él, del conocido como “Collige, virgo, rosas”.
         El tono del poema es admonitorio, ya que advierte a la mujer de su conducta equivocada, pero también cortés y caballeroso.
       En cuanto a la estructura interna, se pueden distinguir tres partes: La primera parte, de los versos primero al octavo, esto es, desde el comienzo hasta “…mueve, esparce y desordena”, sirve al poeta para describir a la mujer. En esta parte, emplea el presente durativo y reiterativo: “se muestra”, “enciende”, “refrena”… En la segunda, que va desde “Coged de vuestra alegre primavera…” hasta “…hermosa cumbre”, es decir, el primer terceto, el poeta da consejos para que aquélla disfrute los placeres de la vida. En esta parte, emplea el modo imperativo “Coged”, para llevar a cabo la exhortación a la joven. Por fin, la tercera y última parte, que comprende el segundo terceto, esto es, desde “Marchitará…” hasta el final, versos duodécimo al décimo cuarto, da las razones por las que conviene seguir sus consejos. Para ello, el poeta recurre al futuro, que sirve aquí como sentencia ineludible: “Marchitará”, “mudará”.
       Con respecto a la estructura externa, la métrica del soneto es la siguiente: está formado por catorce versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos, cuya rima consonante sigue el esquema ABBA ABBA CDE DCE.
          Dentro del análisis de la forma en función del tema, lo primero que apreciamos es una anáfora entre las dos primeras estrofas, ya que comienzan con la expresión temporal “En tanto que…”, de aspecto durativo, que señala un proceso en su desarrollo, en este caso, mientras la mujer sea joven y hermosa. Con dicha anáfora, además, el poeta consigue insistir en la idea de duración, al tiempo que confiere al poema cierta musicalidad.
          Los dos cuartetos son una descripción física, también denominada prosoprografía, de la mujer amada, idealizada conforme al prototipo de belleza renacentista. Para describirla, recurre a una serie de metáforas, como son “de rosa y azucena”, que aluden al rostro pálido y las mejillas sonrosadas; “clara luz”, que se identifica con los ojos azules de la joven; el “mirar ardiente, honesto”, esto es, recatado y amoroso; “el cabello que en la vena / del oro se escogió”, con respecto a su pelo rubio; así como su cuello “enhiesto”, es decir, esbelto. Pero el poeta recurre también a la metáfora en los dos tercetos, a saber: “primavera”, para referirse a la juventud; “nieve”, para evocar el pelo cano y, por tanto, la vejez o “tiempo airado”; la belleza identificada con la “rosa”…
          Dichas metáforas unas veces son del tipo A de B, como en “de rosa y azucena”, y otras veces son puras, puesto que sólo mencionan el término figurado y no el real, como en el caso de “el dulce fruto”. Ahora bien, todas ellas son metáforas relativas a la Naturaleza, según el gusto de la época a la hora de describir el paradigma de hermosura femenina.
             En el soneto encontramos además diversos epítetos, es decir, adjetivos que señalan una cualidad inherente al objeto descrito, que tienen la función de dotar de belleza y plasticidad al poema, ya que indican cualidades que se perciben a través de diferentes sentidos como, por ejemplo, “ardiente”, al tacto; “blanco”, a la vista; “dulce”, al gusto; “hermosa”, a la vista… Al poeta le gusta cargar el poema, en definitiva, de colores, sabores, texturas, olores… que eran del agrado de la época.
          También en esta línea, la de darle musicalidad al soneto, podemos señalar el empleo del hipérbaton, por ejemplo en los dos primeros versos, al modificar el orden lógico de los elementos de la frase, así como del encabalgamiento, tanto suave como abrupto, existente entre los versos primero y segundo, o noveno y décimo, respectivamente.
          Por otra parte, en el verso octavo el poeta emplea una gradación, cuando dice “mueve, esparce y desordena”, ya que el movimiento del cabello va incrementándose en cada verbo de la enumeración ascendente, con el objeto de enfatizar la fuerza del viento despeinando a la mujer y, por ello, su arrebatadora belleza.              
       En conclusión, como acabamos de comprobar, se trata en efecto de uno de los sonetos más representativos de Garcilaso de la Vega, que sintetiza las cualidades físicas del prototipo de la mujer renacentista -rubia, de ojos claros, tez blanca y mejillas sonrosadas- que, en este caso, representa para él Isabel Freire, dama a la que amó desesperadamente sin ser correspondido.       


viernes, 4 de octubre de 2013

Morfología y Sintaxis

Morfología:

La Morfología es la parte de la Lingüística que estudia el monema.

El monema es la unidad mínima de la lengua con significante y significado. Dentro de los monemas, se distingue el lexema, la parte invariable de la palabra que aporta el significado léxico, y el morfema, la parte variable de la palabra que aporta el significado gramatical.

Dentro de los morfemas, se distinguen los flexivos (de género, número y desinencias) y los derivativos, que tiene dos funciones: modificar la categoría gramatical de una palabra y/o cambiar su significado (prefijos, interfijos y sufijos).

Partiendo de que todas las clases de palabras, según sus formantes, pueden llevar morfemas flexivos de género, número o desinencia, distinguimos las siguientes palabras:
a.       Simples, formadas por un lexema (raíz) [luz] o un morfema independiente [por].
b.      Derivadas, formadas por un lexema y un prefijo o sufijo, o ambos [luc-ero].
c.       Compuestas, formadas por dos lexemas o dos morfemas independientes [saca-corchos].
d.      Parasintéticas, formadas por un prefijo, un lexema y un sufijo [a-terr-iz-ar], o bien por dos lexemas y un sufijo [siete-mes-in-o]. Con una condición: para que exista la palabra deben aparecer los tres formantes a la vez.

Prefijos más usuales
PREF.
Significado
PREF.
Significado
PREF.
Significado
a-
negación
ex-
hacia fuera
pro-
Delante
ante-
anterioridad
extra-
fuera de
re-
repetición
circun-
alrededor
hiper-
superioridad
sobre-
Exceso
contra-
oposición
hipo-
inferioridad
sub, su-
Debajo
des-,de-
privación
in,im,i-
negación
trans-
al otro lado
en-
dentro de
post-
posterioridad
ultra-
más allá.
entre-
intermedio
pre-
anterioridad



 
Sufijos más usuales
Forman nombres:
Forman adjetivos:
Forman Verbos
Abstractos
Acción
Oficio
Lugar
Colectivo
Relación
El que hace la acción
Gentilicios
Acciones
Despectivos
-a/encia
-a/ición
-ario
-ario
-amen
-al, -ar
-a/e/iente
-ano
-ear
-orrear
-i/dad
-anza
-ero
-edor
.-eda
-il
-a/e/idor
-és
-ecer
-otear
-eza
-aje
-ada
-ería
-era
-oso
-ón
-ense
-ificar
-uquear
-ismo
-azo
-ista
-ero
-edo
-udo
-oso
-eño
-izar

-or
-a/encia
-ador
-a/itorio
-aje
-adizo



-ura
-era
-andera

-al, -ar
-ista








-ena
-a/ible





            Por último, existen palabras formadas a partir de las iniciales de otras, las siglas [ONU], y los acrónimos, formados por partes de dos palabras [informática < información sistemática].


Sintaxis:
            
           La Sintaxis es la parte de la Lingüística que estudia la oración.
            
          La oración es una unidad de la lengua con sentido completo. Está formada por dos constituyentes inmediatos, el sujeto y el predicado, que concuerdan entre sí en persona y número. Además, tiene una entonación propia y va entre pausas o espacios en blanco.

Clasificación
de las oraciones
según la
actitud del hablante
Enunciativa
Afirmativa / Negativa


Interrogativa
Directa / Indirecta
Total / Parcial
Exclamativa
Imperativa o exhortativa
Desiderativa
Dubitativa



Clasificación
de las oraciones
según el predicado
Pasivas
Ser + participio


Reflejas






Activas
Atributivas
Ver copulativo + Atributo


Predicativas
Transitivas
(Reflexivas)
(Recíprocas)


Intransitivas
(Pronominales)


Oraciones impersonales
Unipersonales (fenómenos de la Naturaleza) [Lloverá mañana.]
Eventuales: verbos en 3ª persona del plural [Te llaman.]
Con ser, haber y hacer [Es tarde. Hay tres invitados. Hace frío.]
Con se [Se requiere tres años de experiencia.]


Tipos de se
Variante de le + lo, la, los, las (CI) [¿Se lo dijiste ya?]
Reflexivo (CD o CI) [Ella se maquilla. Ella se maquilla los ojos.]
Recíproco (CD o CI) [Ellos se escriben. Ellos se escriben cartas.]
Pasiva refleja [Se necesitan tres oficiales de obra.]
Impersonal [Se necesita tres oficiales de obra.]
Pronominal (- CD) [Se avergüenza de ti.]
Intensificador o ético (+ CD) [Se bebió dos litros de cerveza.]


Tipos de Predicado
Nominal
Verbo copulativo + Atributo


Verbal
Verbo predicativo +
Complemento Directo
Complemente Indirecto
Complemento Circunstancial
Complemento Predicativo
Complemento de Régimen
Complemento Agente